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Martes, Octubre 24, 2017
   
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El Divorcio


El divorcio no es más que disolución del matrimonio. Es la ruptura del vínculo matrimonial por parte de los conyugues.

A consecuencia del divorcio las parejas se separan, trayendo como consecuencia trastornos en el normal desarrollo de los hijos. Esto así, ya que el divorcio genera traumas tanto para los padres como para los hijos; debido a que el nivel de madurez tanto física como emocional e intelectual del niño es menor que la de sus padres.

Durante el proceso del divorcio los padres deben tratar de hacer un esfuerzo para prestar una especial atención a los hijos a fin de que estos puedan asimilar una realidad incomprensible para ellos.

En esta etapa es normal que los niños sientan un gran sentimiento de culpa, agresividad, tristeza, inseguridad y faltos de afecto. Como medidas básicas para contrarrestar estos efectos es necesario darles mucho amor y hacerles entender  que ellos no son la razón de la ruptura del matrimonio de sus padres y que no obstante a esa separación hay que hacerles entender que ellos se les seguirán queriendo igual.

Es importante reconocer que es más perjudicial para los hijos crecer en un ambiente de conflicto que con padres separados.

Consecuencia del divorcio en los hijos:

Las consecuencias que sufre el hijo de padres separados dependerá sobre todo del tipo de desenlace que se haya tenido en la relación, mientras más amigable sea la separación menores traumas causaran en los hijos.  Las situaciones previas a la separación, así como también los más relacionados:

* Con los desacuerdos de los padres previos y asociadas a la separación.
* El papel que desempeñen los hijos en la separación.
* La edad y el nivel de madurez del niño determinarán la forma cómo esta separación influirá en su desarrollo.

Reacciones que pudieran presentarse en el niño

Antes de los cinco años de edad los niños no suelen tener conciencia de lo que pasa a su alrededor ni mucho menos entienden las consecuencias de un divorcio, no obstante si notan los cambios de rutinas, las posibles discusiones de los padres; lo que pudiera provocarles inestabilidad emocional, crisis nerviosas o depresivas si están en medio de ellas.


Los niños mayores de cinco años ya son mas consientes de las consecuencias de la separación regularmente se niegan a aceptar su realidad e intentan que sus padres se reconcilien. Dentro de las reacciones emocionales podemos encontrar:

* Tristezas o depresiones constantes.
* Sentimientos de culpa
* Temor de ser abandonados
* Presentar enfermedades psicosomáticas (como dolores de cabeza, de estomago, asma. Dermatitis, entre otros
* Ansiedad, o angustia, durante el conflicto y tras la separación de los padres.
* Pueden presentar trastornos en el sueño y en la alimentación.

Lo que se le debe explicar al niño.

* La decisión de separarse es exclusivamente de los padres. Ellos han tomado esta decisión porque creen que es lo mejor para todos los componentes de la familia.

* Los hijos no han tenido nada que ver en esta decisión. Los padres no se han separado porque el niño se haya portado mal, pues otras veces lo ha hecho y no ha ocurrido así.

* Resaltar al niño cuántas personas se preocupan por él (abuelos, amigos, profesores,...) y desean que sea feliz. Por tanto, ha de borrar ese miedo que siente a ser abandonado, a quedarse sólo. Cuenta con el cariño de más personas.

* Seguirá disponiendo de ambos padres, en todos los aspectos que él precise, aunque ya no vivan juntos.

* Siempre que le preocupe algo o se sienta mal, podrá hablar con los padres; ello le hará sentirse mejor.

* Aunque los padres se hayan separado, el niño puede igualmente amar y ser amado; no tiene por qué repetirse esa situación siempre.

* Los padres demuestran su amor de muy diversas maneras. Pero puedes sentir que tus padres te siguen queriendo si intentan estar contigo todo el tiempo que pueden, si te ayudan cuando lo necesitas y si te escuchan.

Recomendaciones generales para los padres

* No sobreproteger al hijo por pena; se le ha de seguir tratando como a un niño "normal" de su edad. Si no "no le ayudaremos a crecer", acabará comportándose de forma inmadura y más infantil de lo que le corresponde.

* Todas las personas tienen virtudes y defectos; también los padres. No resaltar los defectos de la pareja frente al hijo.

* Es preferible que, los días de encuentro, no se llenen excesivamente con actividades, pues si se ocupa el tiempo en hacer demasiadas cosas, no hay tiempo para charlar, comunicarse,...

* Los puntos más conflictivos de los padres tras la separación suelen ser: los hijos, el dinero y las nuevas relaciones. Intente ser objetivo y no intentar poner al hijo de su parte. Hay que intentar solucionar estas cuestiones, sin involucrar a los hijos.