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Sábado, Octubre 25, 2014
   
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Pubertad

La pubertad es el periodo comprendido entre 8 a 11 años de edad en las niñas y en los niños de 10 a 13 años de edad. Durante este periodo, el cuerpo de los niños sufre diversos cambios biológicos  que conllevan el desarrollo de los órganos reproductores y las características sexuales de ambos sexos.
En la pubertad, las glándulas endocrinas activan la producción de las hormonas sexuales en los órganos reproductores, como son los estrógenos y progesteronas en las niñas y la testosterona en los niños; los cuales serán responsables de la producción de los óvulos y espermas respectivamente.

Cambios Físicos

Una de las primeras señales de pubertad es el crecimiento de vello en las zonas de las axilas y los genitales. Al principio este es claro y escaso y, eventualmente, se va poniendo más espeso, largo y rizado. En los niños, también comienzan a salirle vellos en la zona del bigote y la barba.

Cuando se inicia la pubertad, la glándula pituitaria (una glándula pequeña como un grano de habichuela que está situada en la parte inferior del cerebro) comienza a segregar unas hormonas especiales. En los niños, las hormonas viajan por la sangre hacia los testículos, las glándulas en forma de huevos situados en el escroto (saco que cuelga debajo del pene) y es donde se inicia la producción de testosterona y semen. La testosterona es la hormona que produce la mayoría de los cambios en el cuerpo de los niños durante la pubertad, y los hombres necesitan semen para poder reproducirse.

En las niñas, las hormonas se dirigen a los dos ovarios. Los ovarios contienen huevos que las niñas han tenido en su cuerpo desde su nacimiento. Estas hormonas comienzan la producción de los estrógenos en los ovarios. Estas hormonas preparan el cuerpo de la niña para comenzar la menstruación que se inicia a los 12 años edad y se llama menarquía.

Otro de los cambios físicos son el peso y la estatura, ya que, en este periodo se produce un crecimiento y aumento de peso muy notables. Regularmente el crecimiento se inicia en las piernas y luego en el tronco.

En los varones, el crecimiento se da de los 10 a los 16 años, alcanzando su altura máxima a los 18. En cambio, en las hembras este crecimiento se alcanza regularmente dos años antes que los varones.

La grasa corporal aumenta en las niñas con la formación de las caderas, senos, tornando una figura más redondeada y curvilínea que los niños, con hombros estrechos y caderas anchas, además del afinamiento de la cintura. Por el contrario, en los niños suele disminuir la grasa y aumentar los músculos. Los hombros de los niños se ensanchan y el cuerpo se vuelve más musculoso.

El cuerpo de los niños sufre diversos cambios durante la pubertad; por ejemplo, pueden notar un aumento en el volumen de las tetillas, lo cual no es de preocuparse ya que se normalizan al terminar el periodo de desarrollo.  

Cambios en los órganos sexuales en la pubertad.

Niños:

  • Aumento del tamaño de los testículos
  • Aumento en el tamaño del pene, este crece y se ensancha.
  • Se inician las emisiones nocturnas (noches mojadas) o poluciones nocturnas. Este proceso es normal y se le debe explicar al niño que se producirá de vez en cuando, cuando los testículos se llenan, liberan los espermas para producir nuevos espermatozoides.
  • Aparición del vello en la cara, axilas y el pubis.
  • La voz del niño cambia, en principio suena ronca hasta que se vuelve más profunda.

Niñas:

  • Aumento del tamaño de los senos.
  • Se presenta la menarquía, primera menstruación de las niñas. La menarquía suele presentarse alrededor de los 12 años de edad; aunque en algunas niñas se podría presentar a los 10 años de edad.
  • Los ciclos menstruales o menstruación es cuando sale la sangre por la vagina; que al inicio son  de 28 a 30 días, son muy irregulares durante los primeros meses, por lo que la niña pudiera pasar 2 o más meses sin menstruar o por el contrario menstruar hasta 2 veces en un mismo mes.
  • Aparición del vello en las axilas y el pubis.


Otros Cambios hormonales

Los cambios hormonales pueden provocar la aparición de acné (granitos) en la cara, hombros, parte superior del pecho y espalda. Regularmente el acné desaparece al finalizar la adolescencia. Dentro de las medidas generales para controlar el acné se encuentran: mantener la piel limpia, utilizar alguna crema anti acné,  disminuir el consumo de grasas y mantecas, etc. Si el acné es muy numeroso o existe algún patrón genético en la familia es recomendable dirigirse a un médico especialista para tratarlo.

Durante la pubertad las hormonas afectan las glándulas de la piel, y esas glándulas producen sustancias químicas que tienen mal olor, por lo que se presenta un cambio en el aroma de los niños. Se inicia la aparición de malos olores debajo de los brazos, entre piernas o en los pies. Como medidas básicas para evitarlo, es necesario mantener un alto nivel de higiene, usar desodorantes, cremas y talcos.

Cambios en sus sentimientos.

Durante la pubertad, las hormonas cambian también el interior del niño, sus emociones y sentimientos se ven afectados por sus cambios hormonales. Pueden sentirse confundidos, con cierta regularidad se enfadan por cualquier motivo, pierden la paciencia fácilmente y se tornan muy sensibles. Además, suelen sentirse ansiosos por la revolución de cambios en su cuerpo.

Suelen experimentar nuevas emociones que en ocasiones se tornan difíciles de controlar. Es importante reconocer que la mente de nuestros hijos se está ajustando a las hormonas del desarrollo, por lo que debemos ser pacientes con los mismos. Si la situación se nos sale de nuestro control, es recomendable asistir a un especialista en el área para que nos oriente.

Dentro de esta etapa es imprescindible comunicarle amor a su hijo. Los adolescentes necesitan afecto que si no es proporcionado por sus padres lo buscarán en otras personas. Más que recalcar sus aspectos negativos debemos tratar de elogiar sus comportamientos adecuados. Inculcarles buenos valores como la integridad, honestidad, autocontrol, respeto y acercarlos a Dios. Los niños deciden como se sienten acerca de sí mismos, en gran parte, de acuerdo a como sus padres reaccionan ante ellos. Es por esto que los padres deben hacer que sus hijos se sientan bien elogiando sus características y ayudándoles a sentirse seguros de ellos mismos.

Inquietudes sobre el Sexo.

En la pubertad aparecen nuevos sentimientos sobre el sexo que además de confundir al niño pueden que sientan estímulos sexuales que nunca habían sentido anteriormente. Por tal razón, tendrán muchas preguntas, para las cuales debemos estar preparados para responder, ya que si estos no quedan satisfechos con nuestras respuestas buscarán la información de otra parte. Las respuestas que debemos dar a nuestros hijos deben ser reales y verdaderas, ya que los niños de hoy tienen accesos a todo tipo de información en el internet y si su respuesta difiere puede que pierdan la confianza en usted y no vuelvan a preguntarle más nada.  

Es normal sentirse apenado o nervioso cuando se habla de sexo con su hijo; pero es importante que ellos tengan la información correcta, esa es nuestra responsabilidad como padres. Si no tenemos respuesta a la pregunta de nuestros hijos díganle que la van a investigar y que luego se la responderán, pero ojo, no se olviden de dar respuesta, ya que ellos estarán esperando.

Pubertad temprana

La pubertad temprana o pubertad prematura es una variación del desarrollo normal del niño que se presenta a temprana edad. En algunos casos este patrón puede ser hereditario o por alguna razón medica. Es necesario acudir al médico si en la niña se produce un desarrollo en las mamas o aparición del vello púbico antes de los 6 y 7 años de edad.  En cambio, en los niños si se produce un aumento en el tamaño de los testículos y el pene antes de los 8 y 9 años de edad.

Pubertad tardía

La pubertad tardía, es un retraso en el desarrollo del niño, en algunas ocasiones este retraso puede estar ocasionado por razones médicas como desnutrición, deficiencias hormonales, etc; sin embargo, en otras ocasiones puede ser una variación normal del desarrollo. Se puede reconocer que una niña presenta pubertad tardía cuando a los 14 años aún no se le han desarrollado el tejido mamario; no se le ha presentado la menarquía o después de verla dura más de 5 años para poder verla nuevamente. En los niños se puede determinar un retraso en el desarrollo cuando aún  a los 14 años de edad, sus testículos no han aumentado de tamaño y no se presenta ningún síntoma de desarrollo como la vellosidad o el cambio en el tono de la voz.

¿Qué hacer si su hijo presenta algunos síntomas de pubertad temprana o tardía?

Si usted nota que su hijo se está desarrollando a muy corta edad, o que al contrario  se está dilatando su proceso de desarrollo es conveniente asistir a su pediatra o al endocrinólogo, el cual mediante algunas pruebas determinar si existe algún inconveniente. Con cierta regularidad estos retrasos o adelantos son normales, pero es conveniente descartar cualquier anormalidad.

Dentro de las pruebas que les pueden realizar a sus hijos están:

  • Hemograma (pruebas de sangre) para verificar que los niveles hormonales sean correctos.
  • Radiografía del puño para verificar el crecimiento normal del hueso.
  • Resonancia Magnética o tomografía para descartar lesiones o tumores cerebrales.
  • Estudios cromosómicos (de los genes).


Estas pruebas servirán para que el médico verifique si el retraso o el adelanto en la pubertad es normal o si existe algún inconveniente o deficiencia hormonal que lo esté provocando. En la mayoría de los niños no se encuentra una causa. Simplemente es una variación normal de la pubertad.